
Elegir un problemaOussama Ammar
Somete el problema a prueba
Elige el problema con el mismo cuidado que dedicas a la primera solución.
Hazte estas preguntas antes de que cambiar el proyecto sea más difícil:
- ¿Existe el problema más allá de tu círculo cercano?
- ¿Puedes describirlo con claridad?
- ¿Su importancia justifica el esfuerzo?
- ¿Entiendes por qué es difícil?
- ¿Quienes lo viven entienden la dificultad?
- ¿Qué dejan sin resolver las soluciones existentes?
- ¿Es probable que la necesidad crezca o disminuya?
- ¿Estás dispuesto a conocer este mercado a fondo?
Una pregunta sin responder no pone fin al proyecto automáticamente. Identifica trabajo pendiente. Una pregunta que te niegas a hacer puede convertirse después en un problema mucho más caro.