
Elegir un problemaOussama Ammar
Mira hacia dónde evoluciona el problema
Un problema que duele cada vez más puede crear una necesidad creciente de solución.
Los mercados cambian. Algunas dificultades disminuyen al cambiar la tecnología, los hábitos o la infraestructura. Otras se intensifican. Esa dirección afecta a la oportunidad de una empresa nueva.
Pregunta si más personas afrontarán el problema, si sus consecuencias serán más graves y si la respuesta existente resultará menos satisfactoria con el tiempo.
Un problema urgente puede facilitar una venta más que una mejora menor. Las personas tienen más motivos para actuar cuando retrasarse tiene un coste. Aun así, debes entenderlo a partir del propio mercado.
Evita tratar la tendencia como un destino inevitable. Se trata de entender las fuerzas que actúan. La empresa sigue teniendo que crear y entregar una respuesta útil.