
CrecimientoOussama Ammar
Elige métricas que orienten las decisiones
Una métrica útil te dice algo lo bastante importante para cambiar una acción.
Las métricas de supervivencia indican si la empresa puede continuar. Las operativas muestran cómo funciona un proceso. Las de vanidad sirven sobre todo para dar una impresión. Distingue esos fines antes de crear un panel.
Los ingresos y la caja disponible importan en muchos negocios. El uso repetido, la retención, la conversión y los contactos comerciales cualificados pueden explicar la conducta que hay detrás del resultado. La combinación adecuada depende del modelo y la etapa.
Elige un conjunto pequeño que revele la limitación importante. Para cada métrica, pregunta qué cambiarías si mejorara o empeorara. Si la respuesta nunca está clara, quizá esa cifra no merezca una atención central.
Una gran colección permite encontrar fácilmente algo positivo mientras evitas el problema principal. Mantén estables las definiciones y hazlas comprensibles para el equipo. Medir aporta información útil, no una mejora por sí mismo.
Observa los cambios además de los totales
Una cifra acumulada puede seguir subiendo mientras empeora el rendimiento reciente. La actividad pasada permanece en el total. Examina qué ocurrió en el período actual y compáralo con un período anterior adecuado.
Usa intervalos y definiciones constantes. Una revisión regular ayuda a conectar resultados y acciones mientras la gente aún recuerda qué cambió. Investiga la diferencia, en vez de cambiar de explicación cada vez que las cifras te decepcionan.
Compara el negocio con su propio rendimiento anterior. Un mal resultado de un competidor no justifica tu problema. Un buen resultado de un competidor no demuestra que tu siguiente paso sea incorrecto.
Una referencia puede sugerir una pregunta, pero no debería convertirse en un techo. Que otra empresa tenga cierta tasa de conversión no establece tu máximo. Prueba qué pueden cambiar un mejor diseño del producto, una mejor comunicación o una mejor entrega.